En el bar sin techo de la estación de trenes
la tele canta la quiniela,
veinte cero nueve a la cabeza en Provincia. Nadie da pelota.
Escabian. Piensan. Hace calor
Han estado chivando todo el día. Comienza a llover.
Voluminosas gotas que se estrellan y así florecen.
Un gato raja a pedir reja
bajo la escalera que da al andén.
El vapor se desprende del suelo y hay olor a lluvia
Me queda media botella. Me sirvo
un buen vaso.
El pibe de la parrilla no tiene ganas de nada.
Miramos como cae el agua.
El pibe y yo.
Las gotas transparentes sobre el cielo bajorrelieve
que esta a punto de entregarse a la noche.
Corre el viento.
No se, che. Siento la certeza de que todo
de repente ha mutado.
Que lo que era un segundo atrás ya no lo es,
espacio y tiempo.
¿En que estaré pensando mañana? No lo recuerdo.
Bueno, que se yo,
eso nomás.
martes, diciembre 4
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