Hace poco
sacamos el colchón al jardínazo
y después de una picada
una cocacola y un churro me acosté con las manos
por detrás de la nuca
a ver en silencio toda esa noche
que se estaba gestando
allá arriba. No hacía fresco.
No hacia calor,
no había mosquitos,
no había nada
de nada.
Tan solo los viejos árboles del jardín
agitándose muy despacito
y un puñado de nubes oscuras
de paso por mi recorte de cielo
escondiendo algunas
estrellas
y descubriendo otras. Y entonces me dormí.
Y entonces se me dio por soñar. Entonces.
Estaba de invitado en el programa de Chiche Gelblung un martes creo
con panelistas discutiéndome cosas y yo re piola ahí sentado con la remera de Mano Negra chamuyando sobre mi método muy tranquilito el pibe
Adriana Aguirre enfrente mío
mirándome con asco yo le tiraba besos
y cuando la cámara no me tomaba
me acariciaba la chota y en un corte me fui al baño
a mear y estaba el marido de Adriana
pelando un pelpa de kerusa que me le escapé
para no tentarme y me fui matando
al kiosco de al lado a comprar un baggiomultifrutal
que es lo mejor en verano sino querés
escabiar porque es temprano y todavía te quedan
algunas diligencias.
Hacía rato que no dormía tan bien.
Y la verdad es que si, podría haberme
hecho millonario con el método.
De la noche a la mañana, como si nada. Ya se.
Pero la otra verdad es que siempre
fui un vago.
A las siete y media nos despertó el sol.
jueves, diciembre 27
Suscribirse a:
Entradas (Atom)