Dice
el espejo a mi reflejo:
de tu Yo pasado queda
apenitas
un oscuro destello.
Apagado.
Viejo.
Dice: es solo un destello.
Y si dice mucho y si habla poco
es justamente
por eso. Porque persevera en el espejo
la gracia del reflejo,
que a veces se vuelve
más claro y bello
que la luz de una mañana.
Todo se ve en el presente del reflejo,
desde los pasos mal dados
hasta las cicatrices, desde lo que fue un indicio
hasta lo que serán recuerdos.
Todo lo bueno es mío, dice el espejo,
lo pierdo a veces, a veces lo encuentro.
Lo revoleo al viento y regresa volando
con las alas mas cortas
pero amanece
cantando.
Habla al fin el reflejo:
que me mires, dice, por sobre
todas las cosas que me mires,
que me revises todo,
que recibas esto. Que brilles. Que me expliques
para que te escuche. Que te escuche
para poder decirte. Que me enseñes.
Que me sigas hasta
donde puedan tus pies, porque yo pienso hacer lo mismo,
un pie tras otro,
por cada paisaje en el que
se abra tu camino.
jueves, enero 31
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3 respuestas:
vibró hasta el piso con todo esto
pfff! nunca dejes de escribir, para vos mismo, claro, y para quienes tenemos el placer de leerte...
(y sigo esperando los cuentos)
un pie tras otro
creando las huellas
en lugar de seguirlas.
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