miércoles, mayo 14

Los relojes

Tan fea fea y flaca es la Carla
que ni su nene se le sienta en la falda hoy
y entonces flota sola por la noche
dentro de ese tren podrido que va comiéndose los barrios
y yo la miro y te juro que pagaría con sangre
las cuotas que debe en Garbarino y me rompería el alma
para completar con felicidad su pecho marchito.
Pero ahora el pibe no le come
le desprecia lo que prepara, hijo de putita, todo el día
chocolate y caramelos, así dijo la Carla
al técnico, porque si sigue así el martes
no lo lleva a entrenar una mierda (para que aprenda).

Carlita flaca de la vida no te enojes
pero te partiría un buen verso en esa frente hundida,
delante de estos muertos
que hojean la razón a voluntad,
para que todos vean
para que todos vean y nadie dude
para que todos vean y nadie dude nunca jamás

de lo bella y fiera que sos
y cuando les estallen las córneas
por tanta horrible hermosura que nunca jamás
sus ojos habían visto
usted la Carla, vos, la dueña de los colores pasteles,
vas a mirar hacia el cielo, si,
y vas a iluminarlo con tanto brillo
que hasta los relojes de la ciudad

confundidos
cambiarán números por letras
y tic por

toc
y tac por

tuc.

8 respuestas:

car dijo...

Hermoso! y no por el nombre que lleva =).
es un placer leerte.

Julieta dijo...

tan hermosa que asusta.
Salú!

Gustavo Camacho dijo...

¡GRAN ENTREGA DE PREMIOS EN NECESARIA!
¡Hay un premio para vos y tu blog!.
¡Enhorabuena!


Gustavo.

ella tambien dijo...

también las regulaciones se alteran al leerte, la respiración se entrecorta, el pulso se acelera, la espera se hace larga hasta la próxima.
un saludo.

Anónimo dijo...

queremos más poemas!

charlotte dijo...

jaque! (el remate te lo dejo)

qué lindo volver a leerte. me hizo acordar a "las puertas del cielo" de julito.

Palbo dijo...

¿Qué es la objetividad?

Carola dijo...

segui vomitando jipi
abrazos hermano!