Tu pollera es tan corta nena,
no hay inocencia en eso. Date vuelta,
miralo si te parece rico guacho,
vos también lo sos.
Pero mirá:
ahí arriba tenés que hacer valer tus derechos
¡Quién me tocó el culo, negros de mierda!
Porque el San Martín se zarpa
de sudor y gentes
y la noche es calurosa
y no hay nada de inocencia en ese
pedacito de tela.
Pero si llegás hasta Hurlingham
agarrá
por Avenida Jauretche,
vivo a un cuadra de la estación,
tengo una criolla y me sé cien canciones,
compré tinto y cocaína
y tengo el pecho rebalsado de dolor,
por favor, vení a meter
tu nariz debajo de mi cuello
que te lo juro por la virgencita del Valle de Famaillá:
voy a quedarme despierto,
mirándote la cara,
diciéndote en silencio,
cualquiera sea el tiempo que dure
esta puta noche.
martes, octubre 16
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